42. Olvídame, Kira. Olvídame.
— ¿Mejor? — le preguntó tan pronto ella se recompuso, aunque no tenía ganas de soltarla por nada del mundo.
Ella asintió ligeramente.
— Sí, gracias.
— ¿Por qué te mareas tanto? — quiso saber, preocupado. No le gustaba saberla así en lo absoluto, independientemente de cómo estuviesen las cosas entre ellos, a él le importaba… más de lo que hubiese planeado en un principio — ¿Fuiste al médico ya? ¿Qué te dijeron?
— Debo ir por los resultados dentro de un par de días — musitó quedamente y Jack asin