Alyssa respiró hondo, justo cuando Artem aparecía a su lado haciéndola sobresaltar. Ella sabía de sobra que Artem nunca fue entrenado para ser un soldado, no como ella o Eros. Pero eso no evitaba que el tipo fuese cauteloso y una mente estartega digna de admirar. Puede que él hubiese aprendido esas cosas de Eros o, en su lugar, él las hubiese aprendido de Artem. Fuese como fuera, Alyssa en ocasiones sentía que estaba hablando con Eros cuando era Artem quién habría la boca.
Aunque eso solo le re