Wilhelm se ofreció a llevar a Alyssa y a Eros hacia algún aeropuerto. Ya que el auto de Eros se lo había llevado Giulia, ambos agradecieron el gesto.
Los tres subieron en un incómodo silencio hasta un Mustang nuevo de color verde esmeralda. El auto era pequeño, pero era ideal para pasar desapercibido, lo cual, Alyssa notó, que era una buena idea si Artem andaba sin seguridad. Aunque, al fin y al cabo, aquello era una completa locura para un miembro tan importante de la mafia más grande de Itali