Un jadeo salió de los labios de Alyssa, sintió que le costaba respirar, su cabeza se mareó y su corazón comenzó a latir con ansiedad. No podía darle un ataque de pánico en ese momento, pero se sentía bastante cerca a la locura.
– ¿Q... qué oyeron, exactamente?
Alyssa rogó porque no hubiese sido la gran cosa. Quizás ese era el motivo porque el que Fernando actuaba extraño: debió oír algo que ella dijo y Elián debía estar enojada con él.
– Todo –respondió simplemente Eros. El momento fue interrum