Darío volvió a mirar a su espalda, donde las tres personas que Alyssa había mencionado estaban. Y ella tenía razón. Alyssa podía encargarse sola de Elián, pero no podía dejar en manos de, apenas, conocidos la vida de Eros.
Y había algo más: si Alyssa quería enmendar sus errores yendo esta vez a rescatar a Elián, Darío estaba completamente dispuesto a ayudarla. Sin importar el puesto que fuese. Aunque aquello no significara que él la perdonara por completo por todos los errores que había cometid