Al llegar a la sala de la casa, Alyssa se dio cuenta que estaba exactamente igual a la última vez que ambos habían estado ahí. Los recuerdos aún seguían frescos en los dos: la muerte de Emma, la renuncia de Alessandro, la fría despedida de Elián. Pero, de la misma manera, Eros podía ver en su mente la vez que Alyssa durmió borracha en uno de esos sofás, cuestionando a Eros por qué no la escogía a ella.
Con una sonrisa interna, Eros tuvo que contener una risa. Él podía recordar a la perfección l