Cuando Eros regresó al primer piso de la mansión tras dejar a Elián en la seguridad de un auto vigilado por guardias, él no se imaginó encontrarse a su esposa apuntando con un arma a su propia prima. Él la miró de lejos, estudiando y evaluando la situación. Eros estaba más que seguro que su esposa era mortífera y que, por más amor que sintiera hacia su prima, si se encontraba en peligro, Alyssa estaría dispuesta a sacrificarla de ser necesario.
Ya Eros lo había comprobado al ver cómo Alyssa per