Aquello dejó pasmado a ambos por igual: a Alyssa por el atrevimiento, por esas palabras que, aunque sí sentía, no sabía que estaba a punto de decir en voz alta; y a Eros por escucharlas salir de sus labios. ¿En serio acababa de sugerirlo?
—Alyssa, no me digas que...
—Cásate conmigo —Alyssa lo dijo antes de que la cobardía volviera a invadir su cuerpo—. Lo digo en serio. A esta gente le gusta el drama, ¿sabes lo encantados que estarán cuando salgas en lugar de Elián? De cierta forma, siento que