Capítulo 59. Parte 3 – La última verdad
Alexia:
Llego a casa y la soledad me invade nuevamente. Soy feliz con Amelia, pero solo Dios sabe que mi vida no está completa. Sin mucho que hacer ante la ausencia de mi hija pequeña, decido ir a caminar por la playa; me pongo un vestido blanco, unas sandalias y emprendo mi camino.
Antiguamente, las caminatas por la orilla del agua me daban calma, pero ahora solo me traen recuerdos bellos que se transforman en dolor. Es difícil sacarse de la cabeza a un hombre como Máximo, quien me dio momento