Capítulo 58. Parte 3 – Cicatrices al desnudo
Máximo:
Dejo a mis amigos anonadados con mi actuar y salgo caminando de prisa hacia el despacho sin darles ninguna explicación de mi comportamiento, pues es difícil explicar algo que ni yo mismo entiendo. Con las manos temblorosas, abro la gaveta y saco el sobre que contiene la carta que Alexia me ha enviado. Siento temor de leerla, pero «¿qué más puede suceder?».
Me pongo a llorar con una tristeza infinita recordando sus palabras, cuando me suplicaba que le creyera cuando me decía «amor, no es