Capítulo 58. Parte 2 – Cicatrices al desnudo
Alexia:
Al llegar al colegio, Amelia besa mi mejilla y sale corriendo hacia su salón mientras me quedo mirando a que desaparezca de mi vista, pero se devuelve y me pregunto qué habrá pasado.
—¡Mamá! —exclama, mientras me acostumbro a esa palabra tan hermosa.
—¿Qué pasa, amor? ¿Olvidaste algo?
—¿Ves a aquella niña que está allá con su mamá? —pregunta, señalando hacia una dirección—. Ella es Beatriz.
—Ve a tu salón, yo hablaré con ella, ¿de acuerdo?
—¿Para que seamos amigas? —pregunta.
—¡No! —respondo—. Para decirle que son feas...
—Definitivamente eres una madre diferente, pero me gusta. Gracias, te quiero mucho —dice abrazándome con cariño.
—Qué bueno, pues no cambiaré —respondo.
Y es cierto, jamás cambiaré, eso es imposible, no va conmigo; pues nunca perdonaré a los que me hagan daño, directa o indirectamente, pues no soporto ver sufrir a los míos.
—Hola. ¿Tú eres la mamá de Beatriz? —pregunto, queriendo hacer lo correcto por Amelia.
—Así es, ¿y tú quién eres?
—Soy Alexia, madre de A