Capítulo 33. Parte 3 - La trampa
Alexia:
Al llegar a la oficina, la primera imagen que veo es la de Máximo. Está serio, con la mirada perdida; en cambio, Maribel está más contenta que nunca. «¿Qué pasa aquí?» Se supone que ella no debería tener ese rostro. En mi mente este momento sería diferente: ella llorando por los rincones y yo eufórica por mi triunfo.
Máximo levanta la vista y me queda mirando. Yo le sonrío, pero él no me devuelve el gesto. Se acerca, me toma del brazo y me jala hacia el pasillo. Es brusco. Me duele, pero no tanto como la actitud que está teniendo.
—¿¡Este era tu plan desde un principio!? —grita con furia.
El corazón se me acelera, creyendo que se enteró de mi pasado, pero nada está dicho y no puedo ponerme en evidencia.
—¡Me lastimas! —reprocho con evidente tristeza—. ¿De qué me estás hablando? —ruego al cielo que no se trate de mi vida pasada; sería lo más horrible que podría sucederme.
—¡No te hagas la inocente! —reclama.
Mi espalda choca contra la pared. Veo a Maribel apoyada en el marco de