Capitulo 33. Parte 2 - La trampa
Alexia:
Me acerco a la terraza para tener un poco de privacidad, pero al llamar al viejo solo me manda al buzón de mensajes. Intento varias veces más; aun así, no logro comunicarme, así que decido intentarlo más tarde. Ya es hora de almorzar y muero de hambre.
Entro a la sala. Remigio no está por ninguna parte y creo que se ha ido a su departamento, pero unas risas en la cocina me dicen otra cosa. Arrugo la frente, molesta, y me dirijo hacia allá. Lo veo junto a Marta sacando platos de un mueble. Él la mira sonriente, y me doy cuenta de que a ella le gusta esta cercanía. Conozco a mi socio, y le he tomado un cariño especial a Marta, así que no me gustaría que saliera herida por alguna estupidez de él.
—¿Te quedarás a almorzar? —pregunto mientras me apoyo en el marco de la puerta, llamando su atención. Elevo las cejas para que note mi disgusto, aunque sé que a él le importa un pepino lo que yo piense.
—Si no le molesta, señora Alexia —interviene Marta.
—A quien no debe molestarle es a