El aire frío de la noche se colaba a través de las rendijas de la ventana, como un presagio de lo que estaba por venir. Sebastián sentía la presión en su pecho mientras observaba a su objetivo desde lejos, sentándose en una mesa apartada del club nocturno. Luis Gutiérrez, un hombre de rostro imperturbable, rodeado de personas influyentes, era el eslabón más débil en la cadena de Javier. Si lograban ganarse su confianza, tendrían acceso a la información clave que necesitaban para dar el siguient