Sebastián no podía dejar de pensar en lo que Gutiérrez le había dicho. Aquellas palabras resonaban en su mente como un eco constante: "Depende de lo que estés dispuesto a ofrecer." Cada vez que las repetía, el peso de lo que implicaban aumentaba. No era una simple conversación casual, no era solo un intercambio de información. Gutiérrez había dejado claro que había un precio que pagar, y no era algo sencillo. La pregunta que rondaba en la cabeza de Sebastián era si realmente estaba dispuesto a