Emma caminaba por los pasillos del edificio con una sensación extraña, como si cada paso que daba la acercara más a algo desconocido. La promesa de Sebastián de empezar de nuevo resonaba en su mente, pero había algo dentro de ella que le impedía dejarse llevar completamente. Había abierto la puerta para dar un segundo intento, pero aún tenía sus reservas.
El ambiente de la oficina parecía haber cambiado en los últimos días. Había una tensión palpable entre ellos, un equilibrio delicado que ambo