Alessandro se empujaba como un vaivén mientras gruñía, no solo se estaban despertando con la persona que le gusta sino también tenían sexo mañanero y muy delicioso.
Al terminar, Alessandro se tumba a su lado con la respiración acelerada, se voltea para besarla y una llamada los interrumpe, Ale le tapa la boca a Sam, espera un ratico a que su respiración se neutralice y contesta tranquilo.
—¿Aló? —Escucha la información y su ánimo cambio a preocupación—. De acuerdo, voy para allá. —Y corta la ll