Toma la braga y se la baja con la ayuda de sus manos dejándola un poco debajo de las rodillas, toma la braga y la huele una vez más, su aroma era demasiado excitante para él.
Ahora ve a su va.gi.na descubierta para él, la ve como un depredador a su presa.
Humedece su nariz en ella logrando su objetivo, oler mientras llena su boca con ese líquido tan sabroso, su olfato estaba profundizado en el perineo, saca su lengua y la sube con lentitud, como si paseara en un museo y no quería perderse nada.