Enciende el auto y arranca, me ha dejado sin palabras, me gusta, lo amo, pero aún no ha pasado la prueba, solo puro bla, bla, bla, aún le falta demostrar que lo que dice es cierto. Debí ponerlo a prueba antes de ser novios, pero bueno, es que lo que tuve que hacer y ya no hay vuelta atrás.
Se estaciona al frente de la playa y bajamos con las compras que hizo Alessandro, caminamos en busca de nuestros amigos, mientras que él estaba algo seductor conmigo, quería comerme a besos, pero lo evitaba.