—¿Y si eso sería el único problema? ¿Y si de verdad no me ama? —Estaba realmente preocupado por eso.
—¿Cómo puedes estar seguro de eso? —Arquea una ceja.
—Por cómo me trata y lo que me dice, pues me lo creo y me afecta. —Agustín muestra fastidio ante mi inseguridad.
—Bueno, ¿Serías capaz de engañarla? —Ladea su cabeza intrigado.
—¿Qué? ¿A qué se debe esa pregunta?
—Pues dices que temes a que ella no te crea y que piense que aun eres el mismo mujeriego, supongo que si temes es porque te consider