—También trajimos ropa luego de ir al supermercado —aporta Lourdes entrando a la cocina con una sonrisa.
Miro a Agus y este parece no molestarle que ella esté ahí.
—Vale, ¿alguno de ustedes podría alcanzarme una toalla? —pregunto sujetando a Sam para que no se vaya.
—Yo te la traeré. —se ofrece Agustín y se va.
Y la verdad, era preferible que se fuese Lou, no me siento cómodo que mi ex culo y mi novia estuvieran en el mismo sitio conmigo desnudo.
—Por cierto, me gusta la casa, sí que te esforza