Capítulo 38

Su agarre y su forma de hablarme me hace sincerarme un poco, como si ella fuera la mujer maravilla y todo de ella fuese la soga de la verdad.

Ella esboza una sonrisa y me hace sentir seguro.

—Te esperaré el tiempo que sea necesario Ale —me dice y me impulsa a darle un beso.

—Por eso te escogí, eres perfecta, me entiendes, me aceptas como soy, me obedeces, eres paciente y no me siento obligado a nada —digo mientras sigo dándole piquitos.

—Lo que sea por mi papi —sujeta mis labios y mantiene
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP