Doy un suspiro y me limito a responderle.
—Esteban llegó y estuvo con Sam en la cocina, y me enojé, sentí que estaba repitiendo lo mismo que María, a Esteban le encanta quitarme lo que es mío —me enfurezco de solo pensarlo.
—María nunca fue, ni será tuya Ale —me soba el hombro y aprieta sus labios, lamentándolo.
Yo quedo pensativo ante sus palabras y él sigue hablando.
—Así es, piénsalo bien, primero que nada, nadie es de nadie, puede ser para ti, no es tuya. Si realmente ella fuese para ti