Todo era más fácil por chat, era más divertido porque no me traía nervios, ¿Puede pasar, no? Ser una gatita mala en chat, pero una nena tímida en persona, bueno dicen que los que escriben, leen y son callados, son los más peligrosos, puede variar en cualquier sentido, todo depende.
—¿A ti no te alegra? Somos adictos al sexo, por fin podremos cumplir nuestro sueño —dijo Alessandro sujetando mi barbilla para que lo mirara.
Mis labios siguen robando su atención, se acerca más y… suena una bocina