—Nos tardaremos más buscando el hacha que sacándola de ahí, pero mientras tú buscas el hacha, yo estaré pateando la maldita puerta. —Agustín asiente y se va.
Ascher comenzó a darle a la puerta angustiado por sacar a la chica de su socio, se sentía muy responsable de ella mientras Alessandro estaba secuestrado.
Agustín llega a tiempo con el hacha y Ascher se hace a un lado para que pueda impactar el filo con la puerta, pero Agustín no perdería su tiempo abriendo un hueco en la madera, más bien,