Sam se ve un poco reflejada en ella, pero no sabía si aconsejarla, pues puede que pase lo mismo que ella tuvo que pasar con Ale y tal vez no tengan final feliz, tampoco sabe si Anabella tiene la paciencia que tuvo Sam.
Aunque siempre le haya gustado, no significa que pueda esperar una respuesta si esta se declara.
—¡Estoy lista! —Sale Monserrat del vestuario con un traje sexy de policía.
—Te ves excelente. —Halaga Fede.
—Estás muy mamasita para Elías, ahora anda arrestarlo por todos los delitos