No sabía de que exámenes estaban hablando, yo jamás autoricé y mucho menos recuerdo, que me hayan extraído sangre o algo por el estilo.
Levanté mi brazo, notando un piquete de aguja.
«En verdad me habían hecho exámenes. No era una trampa de Frederick»
Me despedí de la doctora, con la mente revuelta.
¿Qué podía ser tan importante para que me pidan ir de inmediato?
—Yo… Necesito irme —Le dije a Frederick sin mirarlo.
Fui directo a donde estaba Cenizas.
—No permitirán que el gato entre al hospital