Al día siguiente me trajeron todo lo que pedí y fui ordenando las cosas en el pequeño depósito. Aunque algunas de ellas las pedí para mí otro propósito… El de escapar.
Ya estaba vestida con mi overol azul oscuro y mis botas gruesas. Cenizas había decidido dar un paseo por el jardín, explorando el campo desconocido como si fuera zona de guerra.
Me quedé observando los sacos de tierra que habían dejado frente a la escalera, en todo el medio. Ahora tenía que moverlos por mi cuenta hasta un rincó