Capítulo 67: Nuevo contrato.
Los minutos pasaron y los golpes iban en aumento. Cenizas seguía escondido detrás de la encimera.
¿Qué estaban haciendo esos hombres?
Justo cuando me había decidido a asomarme, Frederick apareció.
—¿A dónde crees que vas? —Arrugó la frente y me vi obligada a retroceder a medida que se iba acercando.
—¿No me llamaste? Escuché que alguien decía mi nombre —Mentí con rapidez, aunque por la manera de mirarme, era obvio que no me creía.
Sin previo aviso, me tomó de la cintura y me alzó como si n