••Narra Charlotte••
Me sentía sobre una nube de algodón, el tipo de sueño que solo el embarazo avanzado podía provocar. Pero algo me arrancó de él. Un ruido sordo, un golpe seco, seguido de voces alteradas y furiosas que se filtraban a través de la niebla de mi descanso.
¿Un tsunami? ¿Un terremoto?
Me incorporé en el sofá, desorientada, con el corazón latiendo con fuerza. La chaqueta de Frederick que me cubría se deslizó hasta mi regazo. Parpadeé, tratando de ajustar la vista a la luz de la