••Narra Charlotte••
Intenté abrir los ojos, pero solo encontré una oscuridad absoluta, áspera contra mis párpados. Un trozo de tela gruesa me cubría los ojos, vendándome la vista. Intenté gritar, pero otro pedazo de tela, seco y áspero, me llenaba la boca, ahogando cualquier sonido. El pánico, instantáneo y cegador, me electrocuto.
Forcé a mi pesado cuerpo a moverse, percatándome de las ataduras que pellizcaban mis muñecas, mis piernas si estaban libres, pero eso no era de mucha ayuda.
¡Mis