Las siguientes dos semanas fueron un borrón de vómitos, frialdad y distancia. Frederick no había vuelto a sacar el tema del matrimonio, como si nunca hubiera ocurrido, como si la idea fuera un error que dijo en el calor del momento. Y sobre los supuestos métodos que iba a usar para obligarme ser “verdaderamente honesta”, pues lo digo esperando.
Guardé reposo tal y como el doctor me había recomendado, pero eso no me librara de las náuseas y los vómitos que me atacan a cualquier hora del día, po