Capítulo 115: Nos casaremos mañana.
Una vez que la ecografía había terminado, sequé las lágrimas con el reverso de mis manos.
—El bebé está bien —dijo el doctor Bennett—. Pero tu hígado no. Necesitas reposo absoluto y tratamiento constante. El estrés empeora todo.
No podía evitar sentir una presión en el pecho, semejante a la culpa. Podría haberme matado, podría haber sufrido falla hepática, podría haber matado a mi bebé. Todo por querer huir de Frederick, de desconfiar de él.
Yo tenía mis razones para dudar, para querer busca