37. ¿Qué tan diferente seria todo?
37
Seraphina
Ya en la casa de Blake salí al patio, había un columpio viejo, de esos que crujen con el viento. Me senté allí, descalza, dejando que el vaivén suave me adormeciera los pensamientos. La noche estaba tibia, casi cómplice, y mi mano descansaba sobre mi barriga mientras la acariciaba con ternura.
¿Qué tan diferente sería todo si Ryder hubiera aceptado a los niños?
Me imaginaba otro mundo, uno donde él se alegraba con la noticia. Donde me cargaba en brazos y me daba vueltas entre risas