33. Lo sabía demasiado bien
33
Noelia
Me despedí de Seraphina cuando logré calmarla un poco. La dejé envuelta en una manta y con los ojos aún húmedos, pero al menos respirando sin temblar. Salí de su casa con el corazón palpitando de furia. Cada paso que daba solo aumentaba el fuego en mi pecho.
Me dirigí directo al edificio que le pertenece a Ryder Thorne. Ese idiota arrogante. Ese pedazo de basura con sonrisa encantadora.
¿Cómo se le ocurre?
Entré con paso firme y el ceño fruncido, dirigiéndome a la recepcionista sin ti