Dieciocho años después...
—Eos, ¿cómo es que regresas de la colonia sin haber visitado la manada Vilkas? Colocarte como alfa de esa manada parece haber sido un error. Si hubiéramos sabido que no podrías manejarla, habríamos designado a otro lobo en tu lugar. —Expresó Danna con un tono de preocupación evidente en su voz.
—Mami, ya sabes que la colonia me envuelve por completo. —susurró Eos, con sus ojos bicolores, resplandeciendo con una pasión innegable. —Me encanta ser la reina de la colonia.