Maya se aferró a su cuello y sintió un espasmo que recorrió su interior hasta que se liberó.
Duncan, al sentir el líquido caliente recorrer su hombría, sintió que perdía el control y dio varias embestidas salvajes para liberarse. Su hombría se sacudió dentro ella, expulsando hasta la última gota de semen. Con la respiración agitada, se lanzó a un lado de la cama y la atrajo hacia él.
—Mi amor, no puedo soportar la idea de estar lejos de ti. Te amo más de lo que puedo expresar con mis palabras.