El corazón de Danna latía con una intensidad que casi parecía querer escapar de su pecho cuando presenció la llegada de su gente para brindar su apoyo. Sus ojos recorrieron el tumulto de caras conocidas: Eros, Maya, Duncan... Pero en su búsqueda se asustó cuando vio a Ares aferrándose a su pierna izquierda y retorciéndose del dolor. Un escalofrío de preocupación recorrió su espalda mientras se le vino a la mente Gina, ella debería haber estado con su hija. La herida de Eurides la había distraíd