En la manada azul, Ares se hallaba en una posición discreta, oculto en las sombras, observando con una mirada intensa a Gina y a Eos. Quienes estaban divertidas jugando en el estanque, mientras que Orion, experimentaba una creciente irritación y celos al no poder estar cerca de su mate. Cada segundo que pasaba sin su cercanía le resultaba una tortura. La ansiedad lo consumía, y se encontraba en la encrucijada de si debía o no acercarse a ella. En medio de su conflicto interno, dio un profundo s