Fabricio había ido a la mansión, estaba furioso, los guardias le bloqueaban el paso, por órdenes del alfa no lo dejaban entrar. Sus intentos de hablar con Eros habían sido en vano; el alfa se negaba a recibirlo. Esto dejaba a Fabricio desconcertado, solo esperaba que su nieta no saliera perjudicada por las acciones que valla hacer contra la reina. Resignado, esperaría el día de la llegada de los guerreros para buscar una oportunidad de hablar con él.
Danna buscaba a Eros para obtener detalles so