Danna entró en la sala de la mansión con una sonrisa de satisfacción en sus labios. Ya estaba aburrida de la fiesta, así que utilizó el pretexto del largo viaje para despedirse con cortesía y retirarse a su habitación.
Una vez en la habitación, se sintió aturdida y furiosa. Los recuerdos bombardeaban su cabeza y debía calmar sus emociones. Se quitó la ropa. En busca de alivio, llenó la bañera con agua fría y se sumergió en ella con desespero, deseaba que el agua fría borraran por unos segundos l