Adrián se encuentra en la oficina de su jefa, Cecilia, la hija del dueño de la empresa. Ella pronto tomará su lugar en la presidencia, por lo que le ha prometido a Adrián darle un puesto de gerente si la ayuda con los trabajos, reportes y revisiones que el proceso transitorio conlleva.
—Estoy harta de ver documentos —se queja ella y resopla. Esa acción capta la atención de él, quien se la encuentra muy linda.
—Ya es tarde, creo que deberíamos parar por hoy —sugiere Adrián, pues también se encue