—Buenas noches, Edward, sé que no dormirás muy bien, igual yo, mis pensamientos se quedaron en ese lugar, cuando vi aparecer a esa mujer sabía que lo cambiaría todo.
—¡No serán buenas para nada! Me estás echando de mi casa, ¿piensas que tú tienes más derecho que yo? En este problema, tú cometiste el mismo error, me fuiste infiel con ese mal nacido, ahora la culpa es solo mía.
—¡Ya te lo expliqué todo! No me enamoré de ese hombre, creo no entender en aquel crucero, todo perfecto, la fiesta nuest