Edward salió de prisa, desayunó muy poco, mientras iba conduciendo recibió una llamada de Caroline, preguntando por qué se está tardando.
—Caroline ¿cómo estás? Ya estoy llegando a la oficina.
—Señor Long, disculpe lo están esperando.
—¿Quién señorita?
—¡Su mujer y su hija! Ambas tienen rato esperando por usted.
—Está bien atiéndalas mientras llego.
Edward llegó a la empresa, caminó despacio por el pasillo que va directo a su oficina, pasó primero por la de Caroline, ella no estaba en ese momen