Al regresar del almuerzo, el señor Long, se dispone a preguntarle a su asistente ciertas cosas que lo están inquietando, él piensa en las respuestas que podría darle, pero está preparado para darle una buena respuesta.
—Señorita Caroline, la estaba esperando, ¿cómo estuvo su almuerzo?
—Bastante bien señor, ¿el suyo?
—¡Delicioso! En el hotel preparan unos exquisitos platos, no puedo quejarme.
—¿Se está quedando en un hotel Sr.?
—Sí, tengo tiempo viviendo en ese hotel desde que salí de casa, ¡ah!