Pamela las observaba de lejos, esperaban su equipaje y saludaban, ansiosas de salir del sitio, las tres tomaron sus maletas y salieron como pequeñas a abrazarse, saludarse con cariño, la alegría para Ashley que estaba al tanto de todo era inmensa, se le notaba en su rostro la emoción de verlos a los dos juntos tranquilos, esperando nuestro regreso con tanto amor.
—¡Ay, mi niña hermosa! ¿Cómo has estado?, ¿qué bella estás?, hola hermana, las extrañé tanto no veía la hora de que regresaran las am