Los bebés dormían profundamente, sus respiraciones diminutas y regulares llenando el silencio con una armonía casi mágica. Ya habian pasado dos meses desde la llegada de zendaya y sus pequeños en su acogedor hogar. Cada dia posponian la rueda de prensa por temor a que no estuvieran listos para enfrentar los que se les podia venir encima.
Zendaya estaba sentada en el sofá, exhausta, pero con una sonrisa tranquila; los trillizos finalmente descansaban y la casa estaba envuelta en un silencio cáli