144. ¿Lo quieres ver?
Dante
Una bocanada de aire limpio me entra en los pulmones, liberando un poco la rigidez de mis hombros. Me pongo de pie de un salto, acomodándome la chaqueta del traje.
—Sí —le digo a Alexei, guardando el teléfono en el bolsillo de la chaqueta—. Tienes razón. Tenemos que encontrarlo lo antes posible. Apura al hacker, dile que use todos los servidores clandestinos que tengamos en el centro, quiero rastreos de llamadas, movimientos de tarjetas falsas, lo que sea. Quiero acabar con este maldito d