Mundo ficciónIniciar sesiónDaryl, quien cree encontrar a aquella mujer a la que le prometió casarse cuando fueran adultos, se ve obligado a renunciar porque Zoe, la prima esta, amanece con él en su cama una mañana. Un profundo odio por ella nace pronto, en especial cuando lo obligan a casarse con ella. Sin embargo todo se complicará cuando aquella mujer sea por completo diferente a lo que creyó. Pero detrás de todo eso hay secretos, mentiras y un pasado que él olvidó, el cual Zoe de una manera muy particular le ayudará a recordar. ¿Podrá Daryl recordar quién es su verdadera novia de la infancia?
Leer másViolet se mira al espejo, se alisa el vestido y luego posa sus manos en su vientre con una sonrisa.—¿En verdad no le has dicho a Antoine? —le pregunta Caroline mientras termina de colocarle unas flores en su cabello.—No, sólo ustedes dos saben, no quiero que nadie piense que nos casamos por esto —le responde Violet.—A mí parece espectacular —le dice su madre, quien la ayuda a colocarse el velo—. Y haber sido la primera en enterarme fue muy lindo… ya quiero ver la cara de tu padre.—¡El viejo va a llorar! —se burla Caroline y las tres se ríen cómplices.—¿De qué se ríen el trío de brujas Sanders?—Oye, que no se te olvide que Hope también es Sanders ahora.—Sí… pero ella es un ángel.—Sí, cómo no —dicen las tres y vuelven a reírse.—¿Sabías que tuvo a Daryan durmiendo una semana en el sofá porque se olvidó del aniversario de noviazgo? —le dice Caroline.—¡Se lo merece por pendejo! Yo le enseñé que esas cosas no se olvidan, allá él si corre el riesgo.Las tres ruedan los ojos, Robert
Para la madre de Violet no es sencillo todo lo que está pasando con su hija, porque está llena de miedos que no tienen fundamento, pero allí están. Al llegar a Londres, pide que la lleven directo al departamento de Antoine, porque está segura de que allí los encontrará juntos.—Cálmate, mujer —le advierte Robert—. Si no lo haces, te llevaré a la casa y allí te daré tu merecido, para que te duermas hasta mañana y te relajes.—¡No vengas a amenazarme, Sanders, que te corto los servicios!—Quentin, cambio de ruta, llévenos a la casa por favor.—¡No te atrevas…! —pero Robert la calla con un beso, sube la separación del vehículo y allí se encarga del preámbulo.Sabe que, si su mujer llega así de alterada al departamento del muchacho, será el peor error que cometa.Esa noche Robert se lleva varias mordidas, pero para él valen la pena si con eso logra hacer gritar a su mujer su nombre en medio del orgasmo y lograr que se relaje de una vez.Por la mañana, los dos se levantan más tranquilos, s
En cuanto Violet le corta la llamada de esa manera tan grosera, se va directo al despacho de Robert para preguntarle si él sabía que su hija se había ido de la casa.—¡Esposa mía…! Ya estás enojada, ¿y ahora qué hice, mujer?—¡¿Tú sabías que Violet se fue a Oxford y peor…?! ¡¡¿Qué está con Antoine en su departamento en Londres?!!—Lo primero sí, hace unos meses habló conmigo cuando fui a verla y me dijo que quería quedarse en Inglaterra, quiere estudia ingeniería biomédica, hoy la llamaron para decirle que fue aceptada en la universidad de Oxford.—¿Por qué no me dijo nada? —la mujer se deja caer en una silla, se lleva las manos al rostro y comienza a llorar desconsolada.—Porque está molesta contigo y esa manía tuya de privarle estar con el novio lo vuelve todo peor. Violet tomó una mala decisión en un momento de hormonas alborotadas, pero tú la castigaste todo el resto de su adolescencia… y de paso a mí.—¿Qué quieres decir?—Mujer, para tener el coeficiente más alto que el mío, se
Violet mira a Antoine a los ojos y sonríe feliz porque al menos él no está enojado. Ya han aclarado las cosas y las razones que ella tuvo para decidir mudarse de ciudad y comenzar a estudiar allí en Inglaterra.Antoine busca su boca y ella sabe qué es lo que se viene ahora, es algo que durante cuatro años dejaron de hacer. En parte porque siempre estaban vigilados cuando ella viajaba a Italia y también porque ellos mismos decidieron frenar esa intimidad.—¿Quieres conocer mi habitación? —le pregunta él con voz ronca y ella asiente con sus ojos muy abiertos, expectante de lo que sucederá a continuación.Sin dejar que ella se ponga de pie, Antoine lo hace por los dos y se la lleva así hasta la habitación. Allí la recuesta en la cama y lentamente comienza a despojarla de la ropa. Las manos de Violet van recorriendo su cuerpo al tiempo que también le va quitando las prendas de encima.—Supongo que tienes protección —le dice Violet y él sonríe.ÉL se baja de la cama y se mete a uno de sus
Último capítulo