Luego de entrar a la casa e ir por Anabet hasta la sala, Daryl se queda con una sensación diferente, como un pequeño ruido que no lo deja tranquilo.
La mujer lo mira con esa cara de inocencia mezclada con tristeza, se acerca a ella y la abraza.
—¿Siempre será así cuando ella quiera escapar? ¿Vas a correr tras ella para que no se vaya?
—No puedo dejarla hacer lo que le plazca, no está aquí de vacaciones.
—Pues la verás más seguido, porque acaba de perder todo —Daryl la mira interrogante y ell